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2020 está resultando de lo más intenso, también para quienes gustamos de coleccionar rarezas y noticias curiosas. Durante el confinamiento al que nos condujo la Covid-19 los OVNIs se dejaron ver con inusual frecuencia, tratándose posiblemente de un cúmulo de fenómenos y estímulos diversos y convencionales que, hasta ese momento, habían pasado desapercibidos. El confinamiento animó a muchas personas a contemplar el cielo, y allí descubrieron cosas “normales” en las que nunca habían reparado. También hubo, obviamente, casos realmente extraños que posiblemente no tengan una explicación convencional. De ello hablamos en su momento en este otro artículo.

En todo caso, el cielo nos deparó alguna que otra sorpresa, como la caída en la madrugada del martes 14 de julio, de un meteorito entre los municipios de Icod de los Vinos y Buenavista, en Tenerife. La ubicación la proporcionó personal del Instituto de Astrofísica de Canarias, al parecer cruzando los datos de dos cámaras situadas en el Museo de la Ciencia y el Cosmos, y en el Teide. Es posible que algún día encontremos los restos.

Ese hecho motivó que desempolváramos nuestros archivo en busca de otros momentos de nuestra historia en los que los cielos canarios se vieron sorprendidos por los destellos, y a veces estruendos e incluso olores, de estas piedras del espacio.

 

Caso 1. 2 de abril de 1785, El Hierro.

Juan Antonio de Urtusáustegui y Lugo (1731-1794) fue, entre otras cosas, uno de los fundadores de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, y autor de Diario de un viaje a la isla de El Hierro, producto de su paso por la isla. Allí recoge diferentes noticias, entre ellas:

En este año de 85 se dejó ver otro fenómeno: a las siete de la mañana del día 2 de abril, estando el día muy oscuro, aunque despejado de niebla, pasó rápidamente por encima de esta villa, y al parecer muy cerca, un globo de bastante bulto que presentaba la figura de una bola negra; y al tiempo de deshacerse dio un estampido semejante al de una pieza de artillería gruesa, que se oyó en toda la Isla, dejando un olor muy fuerte a azufre”

Es muy posiblemente que se tratara de un bólido que se fragmentó a baja altura, existiendo la posibilidad de fragmentos.

 

Caso 2. 4 de octubre de 1785, El Hierro

Ese mismo año, el 4 de octubre, acontece otro fenómeno del que también da cuenta el mismo autor, aunque esta vez a las 8 de la noche. Una barra luminosa moviéndose por el cielo y dejando atrás un reguero de chispas, provocando “tal claridad que les pareció que se abría el cielo, dejándose percibir con distinción todos los objetos”

Parece responder a la misma causa, un bólido muy bajo, lo que hace posible los fragmentos, aunque quizá cayeron al mar.

Ambas reseñas las recojo en mis libros LOS OVNIS EN CANARIAS y CANARIAS MISTERIOSA

 

Caso 3. 5 de octubre de 1967, Lanzarote.

El 5 de octubre de 1967, sobre las 19:30 H, desde Las Caletas en Teguise, dos testigos que se encontraban pescando en su barca contemplan el paso de un objeto volador a baja altura que iba dando destellos, y cuya trayectoria era descendente. Aseguraron verlo chocar contra el mar, tras lo cual provocó un rápido y breve estallido de luz. Esta noticia la publicó La Provincia al día siguiente el 6 de octubre, también El Eco de Canarias el 7 de octubre. Parece un bólido que cae al mar.

 

Caso 4. 27 de agosto de 1968. Tenerife-Gran Canaria.

El 27 de agosto de 1968, desde Tenerife y Gran Canaria se vio un enorme bólido, del que se ocupó en detalle la prensa durante varios días. Sucedió a las nueve y media de la noche, y fue descrito de color azulado y una larga cola con llamaradas de colores, tan intensas que se podían ver zonas oscuras del entorno o generar incomodidad en los ojos de los testigos. El periódico La Tarde recogió en su edición del 28 de agosto la crónica de testigo que se encontraban en Punta del Hidalgo:

“El extraño objeto tenía forma ovalada con color azul intenso y resplandeciente, tras sí dejaba una cola de fuego. En el momento de su desaparición despidió un gran fogonazo que iluminó por unos instantes la zona, hasta el punto de verse desde la carretera las piedras de la costa…”

https://cronicasdesanborondon.es/confinados-con-los-ovnis-reflexiones-de-un-tiquismiquis/

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